PEÑA BLANCA 1176
A la cumbre de la Peña Blanca nos dirigimos partiendo de
Asiegu (Cabrales) ubicado a 420m en la
ladera Sur del Cuera
Apenas tomamos la pista en dirección Noroeste iniciamos un corto descenso para continuar ganando altura hacia el Norte por lo que no se tarda en alcanzar el collado de Cruz de Pedreyada
Dejando atrás el collado de la cruz de Pedreyada |
Aquí la pista toma ahora la ladera contraria para continuar al Noreste hacia las cabañas del pintoresco lugar de Tebrandi.
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Por mi espalda Tebrandi |
Una senda continua hacia el Norte atravesando los
inclinados prados y nos conduce a una
portilla.
Tras la que aparecen de pronto unas cabañas y murias, el lugar de Mata.
Continuamos hacia el siguiente collado
donde se divisa cercana una cruz,
Nos detendremos lo justo para valorar el
riesgo que supone seguir,
acostumbrados a portar la mochila con suficiente ropa de “ por si acaso” asumimos el
tramo final esperanzados de que igual con un poco de suerte, escampa.
Aunque,la nubosidad asegura que no tardara en llover.
Aunque,la nubosidad asegura que no tardara en llover.
Apenas se abre un claro hacia el mediodía que permite contemplar los
Urrieles,
Una vez dejamos tras nosotros Brañes,
Ya la peña Blanca se percibe cercana y invita a continuar. Comienza a lloviznar y las paredes de la peña Blanca desaparecen entre la nubosidad que nos envuelve.
Ya la peña Blanca se percibe cercana y invita a continuar. Comienza a lloviznar y las paredes de la peña Blanca desaparecen entre la nubosidad que nos envuelve.
Apenas una rociada de nieve resalta en un estrecho
sendero que bien jitado nos conduce a un collado que precede a su cumbre.
Si la última vez la disfrutáramos largo tiempo contemplando el entorno del Mazuco, es bien diferente en esta ocasión.
Compartiendo cumbre con Daníel ( Montañeros Celtas) Estaremos lo justo de depositar tarjeta y fotografía del instante, descendiendo atentos a los posibles resbalones en su ladera |
Traspasando estrecheces para desembocar en las camperas que de nuevo conducen a la laguna.
Desandando lo andado en busca de volver a Brañes de Asiegu. Disfrutando del día a pesar de que la lluvia aumenta su intensidad
Lo que queda de una cabaña es, un buen lugar
donde buscar refugio para detenerse al fin y reponer fuerzas. Después de alargada tertulia en torno al caliente café, que si presta siempre, se agradece más en una jornada como esta.
Es hora de reanudar la marcha y continuar.
Una vez nos acercamos de nuevo a Tebrandi, deja al fin de llover,con algo menos de
trece kilómetros, estamos de nuevo en Asiegu.